En Mendoza hablan de una inmensa fuente de “oro negro” por Vaca Muerta

La formación Vaca Muerta en la provincia de Mendoza tendría una extensión de 8.700 km2 y contendría mayor riqueza en hidrocarburos líquidos que en gas, según informes técnicos geológicos recientes impulsados con el interés del gobierno de Alfredo Cornejo de potenciar los no convencionales en su distrito.

Los recursos estimados son por más de 8000 millones de m3 de petróleo, de los cuales podrían recuperarse 238 millones de m3, equivalentes a más de 50 años de la producción anual de la provincia. Esta es una estimación conservadora basada en el menor conocimiento de la geología de la formación al norte del río Colorado y todo indica que aún hay mayor cantidad de recursos aún sin evaluar.

El abastecimiento interno es clave en el territorio mendocino, ya que la refinería de Luján de Cuyo, con capacidad de procesamiento de más de 18.000 m3 por día, tiene serias limitaciones para abastecerse de crudo fuera de la cuenca cuyana y neuquina.

“Hoy, cuando ya la oferta de gas comienza a cubrir la demanda local y existen algunas incertidumbres de si se podrán superar los desafíos logísticos y económicos para poder acceder al mercado de exportación del gas, el petróleo a más de US$ 60 el barril vuelve a llamar la atención de las operadoras petroleras, algunas de las cuales ya comienzan a mirar al norte del río Colorado”, aseguró el subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú.

“Hacia 2050, la producción de petróleo convencional declinará, dejando un déficit de crudo aproximado de 108 millones de metros cúbicos, poniendo en riesgo el autoabastecimiento energético, la refinación en la provincia y miles de puestos de trabajo”, agregó Guiñazú.

“Es clave que este déficit sea cubierto con nuevos horizontes productivos. De allí la importancia de explotar la formación Vaca Muerta, ya que el déficit podría ser cubierto e incluso duplicarse”, afirmó.

El Decreto 248/18 fue una clara señal del gobierno mendocino, ya que detalla cómo serán las condiciones y controles ambientales para para que se desarrolle la estimulación hidráulica (o fracking), una técnica imprescindible al ser una zona poco porosa y casi impermeable.

“La otra fuerte señal al mercado es el reciente otorgamiento de la primera concesión de explotación no convencional (Cench) a Petsa para el yacimiento de Puesto Rojas, con varias innovaciones, entre ellas la aplicación de regalías progresivas que acompañan el riesgo de la operadora”, explicó Guiñazú.

Según cálculos de la Dirección de Hidrocarburos, las inversiones necesarias para producir los 238 millones de m3 de crudo que aportaría Vaca Muerta en Mendoza ascienden a más de u$s 20.000 millones. Como referencia, se puede decir que las inversiones petroleras en la provincia fluctúan entre u$s 500 y 800 millones por año.

“Mendoza combina diferentes iniciativas para potenciar su sector hidrocarburífero, reglamenta en forma clara los requerimientos ambientales para operar en su territorio, otorga las primeras concesiones no convencionales, impulsa rebajas en las regalías para los crudos pesados, e impulsa el desarrollo de infraestructura para darle competitividad a sus yacimientos”, concluyó el subsecretario.