Argentina envía gas a Chile ante la baja estacional

El gas de Vaca Muerta encuentra opciones para evacuar en el momento de menor demanda interna en el país.

Las exportaciones de gas a Chile son una chance para mitigar los efectos de la caída del mercado interno en Argentina en los meses más cálidos, aquellos en los que se derrumba la demanda. Para Vaca Muerta en particular es un mercado casi natural: en medio del proceso de descarbonización de la matriz energética chilena, la apuesta de corto plazo es la de ganar los segmentos de abastecimiento, en la medida que el país pueda garantizar el suministro.

Según informó La Mañana de Neuquén, en estos momentos Argentina se encuentra acelerando para apuntalar el abastecimiento interno, con el Plan Gas, un programa estímulo que implica inversiones de las productoras para garantizar un bloque de 70 millones metros cúbicos diarios (MMm3/d) en los próximos cuatro años. De este modo, se busca esquivar el escenario de más importaciones y con eso restar presión sobre el giro de dólares al exterior.

Mientras tanto, hay envíos a Chile que se realizaron durante los últimos cuatro meses, ese momento que forma parte de un dilema para las productoras, que suelen contar con algunos excedentes por la baja del consumo interno.

Los datos de los despachos diarios que controla el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) dan cuenta que por los gasoductos que controlan TGN, TGS y Gas Pacífico en enero se exportaron del otro lado de la cordillera 1,72 MMm3/d. En septiembre, el inicio el ciclo de bajo consumo interno en Argentina fueron 0,75 MMm3/d; en octubre 1,35 MMm3; en noviembre 1,17 MMm3/d y en diciembre 0,74 MMm3, en todos los casos hacia Chile.

Se trata de pequeños volúmenes que son los que autoriza la Secretaría de Energía y que también son los posibles en un contexto en el que los pozos de las cuencas productoras vienen en un proceso de declinación luego de meses en los que no se realizaron nuevos pozos.

La caída del precio interno, las condiciones macroeconómicas, y la falta de certezas respecto de cuáles serían las políticas en los próximos meses habían puesto entre interrogantes los desarrollos de los campos gasíferos. Ese escenario empezó a modificarse desde enero, cuando las principales productoras de gas del país comenzaron a acelerar en sus bloques para garantizar los cupos a los que accedieron en la licitación del Plan Gas.

Tan solo YPF espera duplicar su producción en sus bloques de shale oil. Junto con un puñado de operadoras, son las que están impulsando la reactivación en las áreas no convencionales, que esta vez vino de la mano del gas, a la espera del incremento de la demanda interna de petróleo, atada al consumo de combustibles.