La venta de combustible volvió a reapuntar pero la comparación con la prepandemia sigue preocupando

En febrero se registró un aumento en las ventas de combustible del 3,9% respecto de enero, mientras que mostraron una caída de 11,1% frente al mismo mes de 2020.

“Luego de un año que impactó en todas las pymes, en estos doce meses las estaciones de servicios transitaron febrero con una caída de un 11% respecto al mismo mes de 2020, pero si comparamos con enero se advirtió un repunte del 3,9% lo cual es positivo”, afirmó el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Gabriel Bornoroni.

Para el directivo, las cifras permiten entender que “se va recuperando lentamente el consumo y con eso la circulación, pero no podemos decir que el problema está solucionado por varias cuestiones. La primera es que venimos de dos años de receso pre Covid y hace que llegáramos sin ningún tipo de espalda y ahora la posibilidad de implementar nuevas restricciones nos preocupa mucho”.

En febrero el comportamiento de las ventas fue más homogéneo al alza en todo el país, y en cuanto a productos el gasoil reflejó una recuperación 5,1% en febrero comparado con enero, pero una caída de 8,7% frente a febrero de 2020, mientras que en naftas la recuperación intermensual fue de 2,6% y la interanual tuvo una baja de 13,6%.

Pero ante el aumento de contagios de coronavirus en el país, genera el alerta en los estacioneros por eventuales medidas de restricción “porque tenés un esquema de menor circulación como el año pasado significaría nuevamente tener caída de ventas, y el sector ya no está en condiciones de afrontarlo”.

“Las estaciones tienen deudas asumidas en los últimos 12 meses para poder hacer frente a la situación, pero sumar restricciones en este lento proceso de recuperación de ventas y con un 11% todavía abajo en el interanual nos presenta un panorama hostil”, admitió Bornoroni.

A pesar de esa perspectiva, el directivo de CECHA confió “en que no se darán las mismas restricciones que las del año pasado. No se va a poder afrontar un cierre total como en 2020 y el Gobierno nacional entendió también que todo no se va a cerrar más allá de que haya algunas restricciones”.

“Si volvemos a cerrar todo más que una asistencia a través de un ATP, lo que pediría el sector al Gobierno es que no le cobren impuestos ante la falta de actividad”, concluyó Bornoroni.