Advierten que el precio de los combustibles tiene un atraso del 10%

Los aumentos instrumentados por YPF aún no llegan a recomponer el precio de los combustibles líquidos.

Los trabajadores volvieron a sentir un golpe a su bolsillo. Es que los combustibles aumentaron un 6% promedio, de acuerdo a cada región del país.

Con el aumento del mes pasado, la suba ya llega al 13% desde el anunció del presidente de la petrolera estatal, Pablo González, que había advertido que los precios escalarían un 15%.

En diálogo con Surtidores, Daniel Gerold, reconocido analista petrolero, advirtió que “todavía debe quedar un atraso del 10 al 12 por ciento, sin considerar los aumentos que ya autorizó el Gobierno para los biocombustibles y los impactos de una nueva suba de impuestos a los combustibles líquidos”.

Cabe destacar que el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), los cuales se debían actualizar en forma trimestral de acuerdo al índice de precios al consumidor que mide el INDEC, se deberían haber ajustado este miércoles 21 de abril, pero el Gobierno decidió volver a postergarlo, esta vez hasta el 21 de junio próximo.

Según Gerold, el impuesto debería impactar en una suba aproximada del 2,5 por ciento sobre el surtidor, teniendo en cuenta los números de inflación de precios mayoristas correspondiente al último trimestre del año pasado.

Ahora bien, ¿por qué aún persiste un atraso del 10 por ciento? “El petróleo (Brent) ha alcanzado los 66 dólares y los combustibles también han subido de precio, más que el petróleo, porque la demanda del hemisferio norte se está recuperando, principalmente en Estados Unidos, por sobre los niveles de pre pandemia”, justificó el analista.

No obstante, pareciera poco probable que el Gobierno esté dispuesto, mediante YPF, a instrumentar nuevas subas. Por un lado, por la delicada situación económica de un amplio espectro de la sociedad; por otro, por las elecciones legislativas de octubre, donde un aumento de precios es visto de manera antipática.

En cuanto al mercado de combustibles en general, Gerold observó que hay “depresión” en la actividad. “La demanda, si bien recuperó algo, con estas medidas restrictivas va a volver a caer”, señaló respecto al nuevo endurecimiento de las medidas frente a la propagación del COVID-19.

No obstante, para el consultor, este 2021 estará lejos de llegar a la caída del año pasado. “En febrero la demanda estuvo un 8 por ciento abajo respecto al mismo mes del año pasado, cuando no habían restricciones”, analizó.

“Si ese volumen se mantuviese en marzo o en abril habría una recuperación fenomenal, ya que en abril del año pasado las ventas de nafta cayeron un 70 por ciento por la pandemia”, agregó

“Aunque ahora decaiga un poco de todos modos dará positivo respecto a los niveles del año pasado”, determinó Gerold.