La esperanza de Río Negro para ampliar su horizonte hidrocarburífero

Chelforó y Cerro Manrique son las áreas tienen planes exploratorios en marcha y están en manos de YPF.

Río Negro busca ampliar su mapa de hidrocarburos con los trabajos de exploración en Chelforó y Cerro Manrique. YPF desarrolla las tareas en ambas áreas pero hay dudas sobre la posibilidad de avanzar.

La primera cuenta con una inversión de 1.700.000 de dólares para la segunda extensión exploratoria, después que la empresa de mayoría estatal ganara la licitación pública a raíz de las modificaciones de la ley nacional 27007, que se sancionó a finales del 2014.

Ubicado sobre la barda norte, entre el río Negro y el río Colorado, el amplio campo alcanza los 6718,82 kilómetros cuadrados y es el más grande de la provincia de Río Negro en estudio. La superficie nace pegada al ejido de Villa Regina y llega hasta la región del Valle Medio rionegrino, en cercanías de Choele Choel.

Según informó La Mañana de Neuquén, la certeza del proyecto es la fecha límite para esta etapa: 28 de abril del 2022. Hasta hoy, queda pendiente la delimitación de prospectos y precisar coordenadas para la perforación del pozo exploratorio, comprometido con una profundidad de 2000 metros. La actividad está prevista para fines de este año, aunque está sujeta a revisión.

“Debemos propiciar, a través de políticas claras, un mayor esfuerzo exploratorio por parte de las compañías para ampliar nuestro conocimiento geológico, lo cual nos llevará a incorporar nuevas áreas productivas”, decía el actual legislador provincial Sebastián Caldiero, el impulsor de que la actividad se desarrolle, cuando tenía a cargo la cartera energética.

En Cerro Manrique, la realidad es sensiblemente distinta. Con una superficie más reducida (297,1 km²), atraviesa el primer período exploratorio, que finaliza en septiembre de este año, según el informe al que accedió este medio, y en el que hay comprometido un plan de inversiones de más de 22 millones de dólares. A la fecha, YPF garantizó una serie de tareas, pero queda pendiente la terminación del pozo y precisar si solicita el pase al segundo período.

Darle mayor proyección hidrocarburífera a Río Negro fue parte de la política que pergeñaron las por entonces autoridades del área energética, con Caldiero a la cabeza, en el último mandato de Alberto Weretilneck como gobernador (2012-2019).

Ampliar la cuenca petrolera hacia el este del Alto Valle era el objetivo de la provincia que tiene como columna vertebral a la Estación Fernández Oro (EFO).

EFO, con 192,93 km², es el sustento de la actividad petrolera rionegrina. En marzo, generó cerca del 10% del petróleo provincial y casi el 42% del gas. Con una nutrida agenda de inversiones, entre 2015 y 2020, ingresó al Plan Gas con una promesa de mantener la curva de producción y contener el declino natural en el yacimiento ubicado a las afueras de la localidad de Allen.

En medio de una visita para inaugurar oficinas de última tecnología, la gobernadora Arabela Carreras escuchó de los voceros de la compañía YPF que este año se invertirán u$s 16.000.000 para que la provincia de Río Negro incorpore su gas al circuito nacional.

La secretaria rionegrina de Energía, Andrea Confini, dijo que EFO generaba una alta expectativa, porque “el gas asociado con líquido puede dar una ventaja”.