Rusia afirma que los hidrocarburos se quedarán durante décadas pese al giro hacia renovables

“Su porcentaje (en la cesta energética) puede cambiar, pero de una manera u otra serán utilizados y serán el fundamento de la energía”, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak.

Rusia sostuvo que las fuentes de energía convencionales, como los combustibles fósiles, no desparecerán aún durante décadas, pese al avance hacia recursos renovables y la intención de varios países por conseguir la neutralidad de carbono.

“Hay que recordar que fuentes de energía tradicionales, es decir combustibles fósiles, no se irán a ninguna parte en las próximas décadas”, sostuvo el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, durante un panel sobre la transformación del sector energético del Foro Económico Internacional de San Petersburgo.

“Su porcentaje (en la cesta energética) puede cambiar, pero de una manera u otra serán utilizados y serán el fundamento de la energía”, recalcó en la conferencia, transmitida en directo.

Novak también sostuvo que los precios del petróleo pueden subir a hasta 200 dólares por barril si se deja de invertir en proyectos petroleros.

“No puedo imaginar que inversiones en nuevos proyectos petroleros se detengan a partir de mañana. ¿Qué pasaría? Los precios probablemente serán de 200 dólares para el petróleo, o los precios de gas se dispararán. La volatilidad aumentará”, sentenció.

El ministro saudí de Petróleo, Abdulaziz bin Salmán, también dejó claro que los hidrocarburos no desaparecerán próximamente.

Al ser preguntado si la producción de petróleo se acabó y se abre una nueva etapa en la historia del mundo, respondió que el reino está “aumentando su capacidad de producción”.

“¿Podemos hablar de cómo hacer la energía más sostenible? Sí, pero la cuestión de la inclusión debe prevalecer y creo que nuestro reto siempre ha sido como humanos (definir) qué tecnología necesitamos para mitigar nuestras preocupaciones comunes”, señaló, al tiempo que apoyó la vía de la economía circular y destacó que Arabia Saudí está comprometida con el Acuerdo de París.

El ministro de Estado de Asuntos Energéticos de Catar y presidente ejecutivo de Qatar Petroleum, Saad Sherida al Kaabi, subrayó que existe el peligro de un debate “sobrexitado” sobre la transición y pidió responsabilidad.

“Es muy necesario y todos tenemos la responsabilidad de producir de manera más sostenible para el medioambiente, de utilizar las mejores tecnologías y efectuar el secuestro y almacenamiento de carbono y ser mucho más responsables”, admitió, no obstante.

Novak reconoció también que el proceso de la transición energética es “inevitable”, pero sostuvo que «mucho depende del ritmo» en que esa transformación hacia una energía más limpia o neutra en emisiones se aplicará, dado que aún hay cuestiones sin resolver.

“No todo está claro en el uso de combustibles alternativos y fuentes energéticas sostenibles”, recalcó, al tiempo que dijo que “mucho dependerá del desarrollo tecnológico y de hitos científicos”.

“No tenemos aún tecnología suficiente para el almacenamiento de energía, que debe ser el fundamento de esa transición tecnológica”, afirmó, y de momento el coste de la producción de energías renovables “es mucho más alto que el de las tradicionales”.

También hay que tener en cuenta los costes de deshacerse de dispositivos obsoletos como baterías solares y turbinas eólicas, aparte de todo el plástico que se usa para fabricar este tipo de instalaciones, añadió.

Novak afirmó que muchos países han declarado que se convertirán en economías neutrales en carbono entre 2045 y 2060, y que 21 naciones han anunciado que abandonarán por completo la generación de energía basada en carbono.

Sin embargo, la proporción de combustibles fósiles en la cesta energética, que es del 85 % en el escenario base, solo se reducirá al 70 % en 20 o 30 años, y en un escenario de desarrollo sostenible el carbono únicamente descenderá al 50 % o 60 %, dijo.

“Si un escenario neutro en carbono es implementado, el porcentaje tendrá que ser reducido al 20 % de los próximos dos o tres décadas”, recalcó el viceprimer ministro ruso.

Eso mientras el consumo de energía crecerá en hasta un 1 % y hay que garantizar las necesidades de las poblaciones, de la industria y de instituciones sociales, resaltó.