Santa Cruz sigue con tendencia a la baja en su producción de petróleo

A diferencia de Chubut, con aumento en la producción de petróleo durante 2018, su vecina Santa Cruz, con quien comparte la cuenca del Golfo San Jorge, experimenta un retroceso en la cantidad de crudo extraído.

En los primeros siete meses del año en curso, pese a la mejora de los precios del mercado internacional, el distrito de Alicia Kirchner perdió 1,5 millones de barriles respecto de igual lapso del año pasado, que su vez fue más bajo que los precedentes, lo que representa un 7% de retroceso.

Por otra parte, la provincia dio un importante salto en la producción de gas en la parte que le corresponde de la Cuenca Austral. La provincia incluso tiene previsto seguir apoyando a las empresas que exploren tras la pista de objetivos “no convencionales” como son el shale gas o el tight gas.

Según analiza un informe de la agencia de noticias ADN Sur, en enero-julio de este año la producción fue de 3,1 millones de metros cúbicos, lo que significa un retroceso del 7% frente a los 3,3 millones de igual lapso del año pasado. Esa cifra, incluso, era inferior a los 3,6 millones de m3 de 2016 y los 3,8 millones enero julio 2015.

La diferencia es que si bien el año pasado podía enmarcarse la caída productiva en la crisis de precios, en la actualidad ese elemento ya no es suficiente para explicar el fuerte deterioro productivo. Los 243.000 cúbicos menos que se extrajeron en estos siete meses equivalen a algo más de un millón y medio de barriles de petróleo, mientras que si la comparación se hace frente a 2014,la caída es de un 21%, o 5,1 milllones de barriles perdidos.

Por su parte, Santa Cruz sí refleja un crecimiento en la producción de gas, a partir de la política nacional de incentivo a la producción en áreas no convencionales, con buenos indicadores productivos hoy en la cuenca Austral: en este caso, la mejora es de un 7% respecto de enero julio del año pasado, con una producción que en ese lapso acumuló 2.269 millones de metros cúbicos. Ese salto positivo se da no sólo frente al año pasado, sino también en relación a 2014, frente al que resulta incremental en un 2%.