Inspecciones no destructivas en ambientes explosivos

En diversas aplicaciones de inspección, los incendios y las explosiones constituyen a diario una gran preocupación. Prácticamente ningún otro aspecto de la seguridad industrial ha recibido más atención en forma de normas y documentos técnicos. Las industrias que operan con materiales o entornos peligrosos a menudo imponen estrictos procesos, regulaciones y requisitos de equipos de inspección para cualquier trabajo potencialmente peligroso, incluidas las tareas de ensayos no destructivos más habituales.

El acrónimo ATEX proviene del francés ATmosphères EXplosibles (o atmósferas explosivas). En primer lugar, ATEX es el nombre que se les da a las dos directivas de la Unión Europea para el control de atmósferas explosivas. La primera corresponde a la Directiva 99/92/EX (también conocida como ‘ATEX 137’ o “Directiva de lugar de trabajo ATEX”), y regula los requisitos mínimos para mejorar la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores que se encuentran en riesgo en atmósferas explosivas. La Directiva 94/9/CE (también conocida como “ATEX 9” o “Directiva de equipos ATEX”) regula los equipos y sistemas de protección destinados a ser utilizados en atmósferas explosivas.

¿Qué es una atmósfera explosiva? Es aquella que puede ser causada por gases inflamables, vapores o polvos combustibles. Cuando una cantidad suficiente de estas sustancias se mezcla con aire, el recipiente contendedor puede explotar si hay una fuente de ignición, como por ejemplo una chispa.

¿Cómo se compara ATEX con la seguridad intrínseca y la prueba de explosiones? La frase seguridad intrínseca es usada para describir productos diseñados para áreas peligrosas (es decir, explosivas). Este es un concepto de protección que se basa en limitar la energía eléctrica disponible a niveles que no sean de incendios, de modo que no se puedan producir chispas que podrían provocar el encendido de una atmósfera explosiva.

El término a prueba de explosiones o “método de contención” se suele utilizar de forma inadecuada cuando se describe un equipo industrial. Para obtener una clasificación a prueba de explosión, el gabinete deberá poder contener cualquier explosión que se origine dentro de su carcasa, y de esta forma evitar que salgan chispas de ella que puedan encender una atmósfera explosiva que rodee el equipo.

Un instrumento se considera a prueba de explosiones e intrínsecamente seguro cuando es operado dentro de las condiciones ambientales especificadas en tal equipo. Esto se logra gracias a los materiales que lo componen, tales como los nuevos protectores de pantalla, de gomas, entre otros.

¿Cuál es la diferencia entre ATEX, la calificación de grado de protección IP y el estándar MIL-STD-810? La calificación IP consiste en letras seguidas de dos números. El primer número representa el grado de protección contra sólidos (como polvo) y el segundo número, el grado de protección ante líquidos. Cuanto mayores sean estos números, mayor será el nivel de protección.

MIL-STD-810 es un estándar militar de Estados Unidos que especifica cómo probar instrumentos para una gran diversidad de ambientes y posee una serie de métodos para probar la resistencia de un instrumento a la humedad, la niebla salina, las vibraciones, los golpes, etc.

ATEX va más allá de estos estándares y, tal como pone en evidencia esta nota, está orientado específicamente hacia la idoneidad de un instrumento para su uso en atmósferas explosivas.

En suma, los equipos que se encuentran en atmósferas explosivas son inspeccionados frecuentemente por técnicas de ensayos no destructivos, como ultrasonido y corrientes inducidas. Independientemente de los aspectos técnicos implicados en las inspecciones, es imprescindible considerar la seguridad tanto del inspector que realiza el ensayo como del entorno en el que se encuentra. Por tal motivo, se debe contar con el equipamiento necesario para prevenir accidentes.