Nación licitará el cupo de cargas para el tren a Vaca Muerta

La convocatoria para las petroleras comenzará en noviembre y el Gobierno nacional ofrecerá contratos de cupo que buscan garantizar la viabilidad para poder construir el nuevo sistema ferroviario.

La construcción del Tren Norpatagónico, más conocido como el Tren a Vaca Muerta, requiere no sólo de cuatro años de obras, sino también de una inversión de al menos 780 millones de dólares.

Es por eso que desde el Gobierno nacional se busca alcanzar una suerte de preventa de cupos, o compromisos de transporte de parte de las operadoras antes de lanzar la licitación cuyo proceso preliminar se pondría en marcha antes de fin de año.

En este sentido, el ministerio de Transporte de la Nación convocó el martes 23 a las principales petroleras con presencia en Vaca Muerta para avanzar en ese compromiso y, como incentivo, se presentó un estudio sobre el impacto que contar con un tren de cargas tendrá sobre el insumo clave de la actividad no convencional: la arena de fractura.

Según informó El Díario de Río Negro, la presentación sostuvo que las operadoras tendrían un ahora de más del 17% si se transporta la arena, que se utiliza para abrir una suerte de canales dentro de la roca generadora por los que fluyan el gas y petróleo, en tren.

También se plantaron dos casos testigos y su posible evolución que arrojaron como resultado que la tonelada de arena podría pasar de costar 88 dólares a 67 dólares, marcando así un ahorro del 41%. Este cambio contempla además de la utilización del tren, el cambio en la forma de salida desde el Litoral para pasar a ser transportada por vía acuática.

Si en cambio se mantiene el actual sistema de transporte en camiones hasta la zona portuaria de Bahía Blanca, el costo con el tren a Vaca Muerta, podía ser de 78 dólares por tonelada, es decir un 32% de ahorro.

La arena de fractura no sólo el clave para los desarrollos dado que tiene una incidencia en los costos finales de cada pozo del 10%, sino que ha cobrado en los últimos meses una mayor relevancia por el avance hacia técnicas de fractura en las que prácticamente se duplica la cantidad de arena para ganar con ello en productividad.

En términos generales un pozo estándar hacia Vaca Muerta demanda unas 7.500 toneladas de arena, cúmulo que se duplica con las nuevas técnicas de fractura hasta alcanzar las 15 mil toneladas por pozo.

Pero para contar con el compromiso de parte de las operadoras de contratar los servicios del futuro tren, el Gobierno nacional avanza en una convocatoria para solicitud de carga que se lanzará el mes entrante para adjudicar la capacidad contratada en enero de 2019.

Se trata de contratos de cupo por diez años a partir del 2023 cuando se estima que el tren estará en funcionamiento y contemplan un precio de 0,0225 dólares por tonelada por kilómetro, con una salvaguarda para la desarrollada de ser ajustable por la inflación de Estados Unidos.

Una vez que se concreten esos compromiso el llamado a licitación formal se realizará en el primer trimestre del 2019 para proceder a la adjudicación de la obra por medio del sistema de Participación Público Privada en julio y un mes más tarde está previsto que comiencen los trabajos de reparación y nuevas vías.