Preocupación en el sector petrolero por la postergación del incremento de las naftas

Las operadoras esperaban que en enero se recuperara parte del 15% de atraso del Impuesto a los Combustibles pero Alberto Fernández determinó un nuevo aplazamiento de la medida. También les preocupa la intromisión de Nación en las decisiones técnicas de YPF.

La decisión de Alberto Fernández de suspender la suba del impuesto a los combustibles generó todo tipo de especulaciones sobre las políticas que se aplicarán en materia energética en el futuro.

Es que las petroleras esperaban remarcar el precio de sus surtidores en los primeros días de enero ante la actualización del precio de los combustibles. En los cálculos previos, se estimaba un incremento en el valor de la nafta de 2,5% desde principios de año, que iría a parar en su totalidad a las arcas del Tesoro. Sin embargo, lo sucedido el domingo puso un gran signo de interrogación respecto a esta actualización, que por otra parte también ayudaría a mejorar las cuentas fiscales.

La última actualización del ITC (Impuesto a la Transferencia de los Combustibles) debía realizarse en diciembre, pero el anterior gobierno postergó por un mes la aplicación para evitar una suba mayor en el precio de las naftas, que sólo en diciembre habían aumentado 6%. Ahora se adoptó una medida similar al menos por otros 30 días.

Mauricio Macri postergó en varias oportunidades la actualización del Impuesto a la Transferencia de Combustibles. Se estima que deberían aumentarlo 15% para llegar al nivel que corresponde, aunque el impacto en las naftas sería mucho menor que ese porcentaje

Según Infobae, el ITC acumula un atraso de aproximadamente 15%, teniendo en cuenta las actualizaciones pendientes de la última etapa de la gestión macrista. Fue uno de los “artilugios” utilizados por la anterior administración para reducir el impacto de la devaluación en los precios de las naftas.

Por eso, el martes hubo distintas reuniones en las cúpulas de las principales petroleras locales, pero sin novedades sobre los planes del Gobierno en relación al impuesto a los combustibles.

Una de los aspectos que generó más alarma tras las idas y vueltas sobre un posible aumento de las naftas, que finalmente no se llevó adelante, fue la manera de dejarlo trascender por parte del Gobierno. “Las consecuencias de esta decisión son graves por el desconocimiento abierto y explícito del carácter jurídico de la empresa. También por la afectación de los ingresos que se trasladará a las empresas productoras, por la reducción de regalías a las provincias y por la señal incoherente cuando se proyectan grandes planes para el desarrollo de hidrocarburos”, explicó en un informe al mercado el especialista en el sector, Daniel Gerold.

Por otra parte, el sector considera peligrosa la posible intromisión del Gobierno en los temas relacionados con YPF, cuando se trata de una sociedad anónima y que además cotiza en el exterior. Si bien el Estado posee mayoría accionaria en la compañía, se supone que las decisiones son tomadas directamente por su directorio y con el objetivo de cuidar a los accionistas. El martes el ADR de la compañía cayó más de 2%, pero estuvo dentro de lo que fue una jornada floja para los mercados financieros.

Según las estimaciones de YPF, el precio de los combustibles aún está 9% por debajo de la paridad internacional, pero además hay que sumarle el atraso del ITC. La intención sería ir achicando gradualmente esa brecha, aunque se optó por evitar un cimbronazo a fin de año, en medio de la aplicación del fuerte programa de ajuste que implementó el gobierno, a través de la ley de Solidaridad Social.