El BCRA planea “disminuir las tasas inflación” y estimular la oferta de crédito al sector privado para este año

La entidad dio a conocer los lineamientos para el año que comienza a través del “Informe de objetivos y Planes”.

El Banco Central de la República Argentina dio a conocer sus objetivos para el 2020, en los que devela el perfil que adoptará ante la entidad su flamante titular Miguel Ángel Pesce, en materia de reservas, ahorros, inflación, acciones de política financiera y regulación y supervisión de la micro y macroprudencial.

Según el “Informe de Objetivos y Planes 2020” que dio a conocer la autoridad monetaria, la entidad procurará “disminuir las tasas inflación” contribuyendo con la prosecución de los objetivos derivados del acuerdo social mediante la administración prudente de la oferta monetaria de la economía”.

Dentro de la misma, se contempla atender las necesidades indispensables de financiamiento del Tesoro, mantener el régimen de flotación de la moneda local en el marco actual de regulación cambiaria. Entre otros de los objetivos para el año que comienza figura la “acumulación de reservas internacionales permitiendo incrementar los grados de libertad para ejercer una política económica autónoma”, además de “estimular la oferta de crédito al sector privado, atendiendo las necesidades de capital de trabajo”.

“Debemos velar por la estabilidad financiera perfeccionando la regulación micro y macro prudencial, por un lado, y propender a una mayor inclusión financiera, por el otro. En ambos casos, atendiendo a las oportunidades y desafíos regulatorios que brindan los avances tecnológicos”, agregó el informe.

La entidad reconoció que el crédito al sector privado se derrumbó en 2019. El crédito en pesos al sector privado en términos reales se redujo 23% durante ese año, variable donde confluyeron los bajos niveles de producción, consumo e inversión, la gran incertidumbre sobre los ingresos reales futuros y las altas tasas de interés. El crédito en dólares, orientado principalmente a los sectores vinculados con el comercio exterior, se ubicó al 20 de diciembre en un valor 32% inferior a sus niveles de tan solo un año atrás.

En este marco, el Central apuntará a estimular el otorgamiento de nuevos créditos “que no solo favorecerá la reactivación económica, sino que también contribuirá a reducir los niveles de morosidad que se duplicaron en los últimos 12 meses”.

Destacó además que “la futura estrategia de absorción de excedentes monetarios propenderá al alargamiento de plazos y a la reducción de su costo”. El Banco Central tomará medidas también que permitan a los depositantes preservar el valor de sus ahorros, ya que el año pasado “las tasas de interés de los plazos fijos no permitieron a los depositantes mantener los saldos reales de sus ahorros”.

ESQUEMA CAMBIARIO

El informe revela que el esquema cambiario de flotación, en un contexto de plena movilidad de capitales, “concluyó de una manera desordenada, dejando niveles de tipo de cambio real y de reservas internacionales similares a los de 2011”

Planteó que con un nuevo cuadro regulatorio para el movimiento de capitales y herramientas de preservación en un contexto de escasez de moneda extranjera, se procurará sostener los niveles de competitividad de la economía para facilitar la recuperación de la producción local.

“En la medida de los posible, atento a las obligaciones en moneda extranjera que penden sobre el país y sin perjuicio de las negociaciones que se mantengan con nuestros acreedores, el Banco Central buscará nutrir sus reservas con compras de divisas al sector privado”, agregó.

Además, se administrará la liquidez del sistema para canalizar la recomposición de la demanda de dinero que acompañe a la recuperación de la economía. La entidad pronosticó además una “recuperación de la demanda real de dinero”. “En los últimos años, con especial ímpetu con posterioridad a los diferentes choques de devaluación del peso, la demanda de dinero se contrajo en términos del PIB, particularmente en el segmento de ahorro.

Mientras que el M3 se contrajo alrededor de 1,5% del PIB el M2, relacionado al nivel transaccional de los agregados monetarios, se redujo 0,6% del PIB en el último año”, detalló. En este sentido, planteó que el Banco Central “administrará la liquidez del sistema para canalizar la recomposición de la demanda de dinero que acompañe a la recuperación de la economía”.

En tanto, la entidad remarcó la necesidad de “profundizarán las acciones de política financiera vinculadas con la regulación y supervisión micro y macroprudencial”. “El Banco Central continuará promoviendo la convergencia a los estándares internacionales, monitoreando los factores exógenos de riesgo, las potenciales vulnerabilidades y exposiciones a estos riesgos por parte de las entidades financieras a nivel individual y sistémico y supervisando el cumplimiento normativo por parte de las entidades financieras”, agregó.

Asimismo, subrayó que trabajará para buscar “una mayor inclusión financiera con especial atención a los segmentos más desatendidos de la sociedad, con foco en los más humildes y en las mujeres”.