El “barril criollo” lejos de ser una realidad

El planteo fue encabezado por Neuquén y Chubut. Nación no dio ninguna definición si se puede aplicar esta medida.

El secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, y el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, se reunieron con funcionarios de las provincias de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI).

Fuentes que participaron del encuentro reseñaron las provincias manifestaron la necesidad de implementar un esquema de precio sostén de crudo que se comercialice en el país, que podría ubicarse en torno a los 50 dólares por barril, 15 dólares por encima del cierre de ayer del Brent que registró una nueva caída del 5% y que cerró en 35,46 dólares en el mercado londinense.

El planteo -encabezado por las dos mayores productoras, que son Neuquén y Chubut- se sostiene en argumento de que la fuerte baja en la cotización internacional del petróleo genera a los distritos millones de pesos de pérdidas por mes de ingresos por regalías, además de poner en riesgo inversiones ya comprometidas.

Si bien la idea de reimplementar el denominado “barril criollo” estuvo en la mesa -donde se recordó que en 2014 sirvió de soporte a la industria ante una fuerte caída de precios-, no hubo por parte de Lanziani ninguna definición que permita anticipar que podrá ser implementada por el Gobierno nacional, dijo uno de los participantes.

La reunión tampoco tenía como objetivo la definición de medidas, ya que el Gobierno anticipó que evaluará la evolución de la situación internacional y su impacto en la industria local a partir de una ronda de consultas con las empresas petroleras y con los sindicatos.

También se puso en debate la idea de implementar un sendero incremental de retenciones a las exportaciones de petróleo, ante el planteo de las provincias de que el tope del 8% es un porcentaje que tiene un significado distinto para sus cuentas si el precio del barril está a 70 dólares o en los 35 dólares actuales.

La propuesta que defendió Neuquén sobre este punto fue que las retenciones variables servirían para suavizar las oscilaciones bruscas en la cotización.

Según comunicó la Secretaría de Energía esta noche, Lanziani propuso a los ministros “trabajar para alcanzar un acuerdo energético y social con todas las provincias productoras de hidrocarburos”.

El funcionario nacional transmitió la postura que anticipó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, de abordar los actuales desafíos para el desarrollo del sector pero sobre la necesidad de lograr que la actividad petrolera sea sustentable, manteniendo los puestos de trabajo y los recursos fiscales.

En la mesa se destacó la rápida reacción del Gobierno nacional con la implementación de las Licencias No Automáticas para la importación de petróleo crudo, gas oil y naftas con el fin de evitar maniobras especulativas que afecten la producción local, en el marco de la volatilidad del precio internacional del crudo.

En la reunión Lanziani también transmitió la visión del Gobierno sobre la actual coyuntura, que ubica al petróleo y al gas no como una actividad meramente extractiva, sino como parte de una integridad que suma a una gran cadena de proveedores, conformadas por industrias nacionales pymes en todo el país, que producen equipos y proveen servicio generando mucho empleo.

SI bien las empresas aún no se expresaron explícitamente respecto a la necesidad de un “barril criollo”, medida que rechazaron en tiempos de precios altos, sí lo hizo el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, quien se manifestó de acuerdo con retomar al “precio sostén” para blindar las operaciones.