Neuquén licitará Loma Amarilla Norte

El Gobierno de Neuquén licitará el área para el desarrollo no convencional. La superficie es parte de la subdivisión de un bloque que quedó a cargo de YPF.

Loma Amarilla Norte, un bloque de shale oil, será licitada por el Gobierno de Neuquén en busca de atraer inversores por el área de 217 kilómetros cuadrados de superficie.

La superficie forma parte de una subdivisión de un bloque quedó a cargo de YPF. La empresa de mayoría estatal prevé hacer un piloto exploratorio en la parte sur, que podría tener características similares a bloques como Narambuena y Bajo del Toro, de acuerdo a fuentes de la industria.

Según informó La Mañana de Neuquén, la intención de salir a buscar inversores se resolvió a principios de año. Hoy la realidad del escenario internacional petrolero marca un contexto dificultoso, si bien la demanda de áreas petroleras en Vaca Muerta ha sido una constante, incluso para empresas que en un primer momento apostaron a la producción de gas.

La zona eje de la licitación en marcha fue parte de los últimos movimientos registrados en los no convencionales neuquinos. En diciembre del 2019 la provincia adjudicó a YPF Loma Amarilla Sur, como parte de la operación relatada más arriba.

Allí la empresa nacional aspira a incursionar en un bloque del que tiene un bagaje de conocimiento previo, si bien en el segmento de los hidrocarburos convencionales. Lo cierto es que la mayor productora de crudo del país ya tuvo una experiencia previa en ese punto de Vaca Muerta. Fue en una campaña donde hizo dos pozos verticales en 2012/13, en uno de los primeros momentos de la producción no convencional.

De finales del 2019 también data la concesión de Águila Mora, el área ahora en manos de Vista Oil & Gas, adjudicada en noviembre a la empresa conducida por Miguel Galuccio.

Luego de esas dos nuevas licencias no convencionales, llegó el muy complicado escenario internacional de precios del crudo, algo que frenó inversiones no solo en Vaca Muerta sino que en todo el mundo.

Desde entonces, la apuesta se concentró en aguardar el incremento de la demanda interna de crudo a partir del mayor consumo de combustibles. Sin embargo, se trata de algo que dependerá de la flexibilización de la cuarentena.