El Brent se consolida en 40 dólares  

El precio del barril de Brent subió un 0,3% y su cotización parece tener un pequeño equilibrio después de tocar mínimos históricos.

Las cotizaciones del precio subieron levemente ayer ante la incertidumbre sobre mayores recortes en la producción de hidrocarburos por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los estados productores que no forman parte de ese cartel, liderados por Rusia, un grupo conocido como OPEP+.

Así, el precio del tipo Brent cerró ayer a 40 dólares con una suba de 0,3%, mientras que la variedad WTI se pactó al cierre a 37,30 dólares con un alza de 0,1%.

Los productores comenzaron a debatir una posible extensión de los recortes en la producción de unos 10 millones de barriles diarios que se iniciaron en mayo y duran hasta fin de mes.

Las deliberaciones que se realizan mediante teleconferencia no produjeron todavía resultados y permanecen muy abiertas las posiciones entre Arabia Saudita y Rusia.

Mientras Riad pugna por aumentar en 2 millones de barriles diarios los recortes durante julio y agosto, Moscú busca prorrogar los actuales niveles.

El debate está centrado en que a estos niveles de precios, la reactivación de la demanda mundial por el fin de los confinamientos por la pandemia del Covid-19, a muchos estados productores les conviene volver a los niveles de extracción de crudo previos a mayo.

Los datos de los inventarios de combustibles en los EE.UU. mostraron grandes aumentos en los stocks de carburantes, en especial de naftas, ya que la demanda sigue afectada debido a la pandemia.

El Ministerio de Energía de Rusia proyectó que el mercado petrolero en julio podría enfrentar una escasez de entre 3 y 5 millones de barriles diarios, lo que para muchos fue una señal que Rusia no apoyaría la continuidad de los recortes en la producción.

Al mismo tiempo, la crisis financiera que enfrentan muchos estados los obligaría a volver a aumentar los bombeos de crudo para poder equilibrar sus cuentas fiscales, algo que afecta desde el gigante Arabia Saudita hasta los pequeños productores de África.