Localidad mendocina aplica descuentos de hasta un 65% en tasas por una vivienda sustentable

Godoy Cruz aprobó una ordenanza para incentivar estos sistemas de construcción que apuntan al ahorro energético y al cuidado del agua.

Aunque implique mayor inversión inicial, proyectar una vivienda o hacerle cambios apuntando a la sustentabilidad termina redundando en beneficios tanto económicos como en el cuidado del medio ambiente.

Como se trata de un concepto que va ganando adeptos, pero al que todavía le falta impulso en la provincia, tanto desde Godoy Cruz como la ciudad capital están implementando medidas para incentivarlo.

En este primer municipio se aprobó la semana pasada una ordenanza para la Promoción de los Sistemas de Construcción Sustentable. Se basa en una planilla de evaluación de prácticas sustentables que otorga puntaje a los proyectos de acuerdo a su incorporación de estrategias tales como ahorro energético, reciclado de agua, incorporación de espacios verdes, entre otros. Del puntaje obtenido depende el descuento que se le aplicará a la vivienda ya sea nueva o refaccionada tanto en los aforos como en las tasas municipales, lo que puede llegar hasta un máximo del 65%.

Según informó Los Andes, el director de Planificación Urbana, Matías Dalla Torre, recordó que Godoy Cruz contaba desde 2016 con una ordenanza que impulsaba tanto a los edificios como las casas a incorporar algún sistema amigable con el medio ambiente a cambio de algún tipo de bonificación. Pero remarcó que con esta nueva reglamentación apuntan a llegar más lejos. “Si bien fue una primera experiencia interesante, en general instalaban solo un panel solar y hasta allí llegaban. Pero ahora decidimos ampliarlo ya que necesitamos mayor compromiso para lograr una ciudad sustentable con acciones efectivas”, manifestó el funcionario. Es que el municipio tiene como objetivo para el 2030 lograr una política de carbono neutral por lo que debe ir avanzando con paso firme para poder concretarlo.

“No vamos a lograr revertir la presencia de gases de efecto invernadero si no logramos un cambio cultural para que se genere mayor eficiencia en el uso de los recursos”, aseguró. Por esa razón se implementó un sistema de cuatro categorías a partir de una serie de indicadores.

“Los desarrolladores profesionales pueden venir con las adaptaciones previstas. Nosotros las pasamos por un sistema de categorización y determinamos el grado de sustentabilidad que presenta la construcción, así como el descuento proporcional”, detalló Dalla Torre. Esta reducción se aplicará tanto en los aforos como en el impuesto que cobra el municipio sobre la propiedad raíz por un plazo de hasta 10 años.

Entre las mejoras que pueden aplicarse el funcionario enumeró: sistemas térmicos para minimizar el gasto energético en climatización, incorporar paneles solares, incluir un sistema de reutilización de agua, mayor cantidad de espacios verdes, sumar huertas urbanas, entre otros.

Para el funcionario se trata de un sistema muy prometedor pero que requiere de grandes esfuerzos de capacitación en los que piensan avanzar. “Impulsamos un desarrollo urbano que sea sustentable en un contexto en que las necesidades económicas llevan a que no prosperen, por eso queremos capacitar y que cada vez se sume más gente”, el titular de Planificación.