Terra Ignis cambió la figura jurídica a una SAPEM

La propuesta del Gobierno de Tierra del Fuego marca el cambio de Sociedad Anónima a Sociedad con Participación Estatal Mayoritaria. Se espera la opinión de la IGJ para ser tratada en la Legislatura.

El Gobierno de Tierra del Fuego giró una nueva propuesta a los legisladores, que incluye el cambio de la figura jurídica de Terra Ignis. De una Sociedad Anónima Unipersonal (SAU), la propuesta es constituir una Sociedad con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) y se espera la opinión de la IGJ para luego continuar el debate en la Legislatura.

El secretario de Energía de Tierra del Fuego, Moisés Solorza, confía en que se trate el proyecto este año, y que no se desaprovechen las oportunidades de ser parte de la renta del petróleo y el gas. Mencionó en particular las licitaciones off shore que se están lanzando y la ampliación de la plataforma continental. “La empresa debe salir rápidamente a buscar negocios y asociaciones estratégicas con empresas del mercado energético en general”, planteó.

En diálogo con FM La Isla, Solorza sostuvo que “los cambios son sanos y tienen que ver con la razonabilidad. Uno tiene que comprender que algunos cambios son necesarios, otros son de forma y ojalá sean la mejor opción para los objetivos que tiene la empresa”.

“Todo depende de cómo estén diseñados los objetivos de la empresa para darle la fortaleza desde el punto de vista jurídico. No es lo mismo tener una SAPEM que una Sociedad Anónima, todo tiene que ver con la flexibilidad que debe tener una empresa que debe salir rápidamente a buscar negocios y asociaciones estratégicas con empresas del mercado energético en general”, remarcó.

“Es una etapa en la que se viene una recomposición del sector energético a nivel global y eso debemos mirar desde Tierra del Fuego: cómo es el movimiento y no quedarnos en mirar lo chiquito, que sería nuestra provincia, sino que aspirar al máximo objetivo posible para una empresa estatal, que participe en la renta petrolera, orientada a las grandes capacidades que tiene la actividad”, dijo.

“Más allá de una buena idea, una empresa de esta naturaleza requiere el conocimiento de la Legislatura para poder comprender que la primera decisión a tomar es si queremos una empresa petrolera y energética destinada a que el Estado participe de la renta. El resto, como el formato, tiene que ir detrás de objetivo de la empresa, que es el desarrollo de los hidrocarburos y la energía, para impulsar la industrialización y que no sea simplemente una cuestión declamativa”, expresó.

“Tiene que ser un instrumento válido para que los fueguinos salgamos a plantear nuestro futuro con la fortaleza que merece una empresa de estas características, orientada al negocio. Lo primero que tiene que hacer son buenos negocios para poder establecer en nuestra región puntos estratégicos de convivencia del punto de vista energético, con la participación del Estado. Tenemos que buscar los consensos entre quien tiene la idea, que es en este caso el Ejecutivo, y la Legislatura, para delinear la mejor empresa. Confiamos en que los legisladores van a hacer lo mejor posible para darle esta herramienta al Ejecutivo”, manifestó.

Respecto del resto de los puntos que habían sido objetados, dijo que “por ahora está todo en discusión. Cada uno puede tener una apreciación personal y me gustaría que no sea un lugar de pujas políticas. Si son necesarios tres o cinco directores para la empresa, no es el punto ahora. Si es necesaria la representación de otros sectores dentro del energético, me parece que es prematuro adelantarse a eso”.

 

EN BUSCA DE EQUILIBRIO

 

“Yo vengo del ámbito privado y los grandes jugadores del mercado miran al Estado como un obstáculo muchas veces, porque no tiene la agilidad para hacer negocios rápidamente, y a veces la oportunidad hace al negocio. Por eso hablo de un directorio expeditivo, para buscar negocios rápidamente, porque hay oportunidades. Si se decide algo, lo tiene que hacer un directorio, con una mirada absolutamente profesional, en busca de una alianza, que es el objetivo. Si no, se duerme en los permisos legislativos, que duran mucho tiempo, y todo forma parte de una bola gigante que hay que empujarla y es lenta. Eso espanta muchas veces al sector empresarial que necesita avanzar”, advirtió.

Deseó que los legisladores “tengan la mirada de buscar un equilibrio con esta flexibilidad. En otras empresas del país con el mismo objetivo social esto se ha implementado. Petrominera –Sociedad del Estado de Chubut- tiene una administración paralela, con un montón de gente asociada para cumplir con todo lo que le pide el Tribunal de Cuentas y la parte burocrática el Estado. En cambio Terra Ignis tiene dentro de su estructura parte de los síndicos que van a ser sugeridos por el Tribunal de Cuentas para monitorear permanentemente el cumplimiento de todo lo que se trate, para hacer una sola administración y más ágil”, diferenció.

“No es lo mismo tomar una acción y que después vaya a revisión de un Tribunal para ver si hubo o no perjuicio al Estado, que tener ese monitoreo dentro de la estructura. Eso es lo atractivo de empresas como Terra Ignis, que resuelve esa cuestión de fondo y va un paso hacia delante de todas las experiencias nacionales”, aseguró.