En Vaca Muerta, reconvierten viejos pozos en nuevos productores

La subsecretaría de Hidrocarburos de Neuquén ya recibió cerca de 20 pedidos para utilizar viejas instalaciones ociosas mediante la técnica denominada re entry y convertirla de utilidad para Vaca Muerta.

El re entry o reingreso a un pozo no es un desarrollo reciente y ya se ha utilizado para por ejemplo profundizar perforaciones ya existentes con el mismo objetivo que tuvieron desde el primer día. La novedad es que ahora varias operadoras comenzaron a incursionar en el uso de esta técnica para reconvertir viejos pozos en potenciales productores del shale oil de Vaca Muerta.

Una de las firmas que avanzó en estas pruebas fue Pan American Energy (PAE) en el bloque Coirón Amargo Sur Este (CASE) en donde reconvirtieron dos viejos pozos convencionales para buscar la producción de Vaca Muerta, sino que además utilizaron pozos que no realizaron ellos sino que fueron perforados décadas atrás cuando el área correspondía a la firma Roch.

Para la firma estos reingresos representaron la posibilidad de explorar el área a un menor costo que si dichos pozos hubieran sido perforados desde la superficie, aprovechando además la locación ya realizada. Se trata de los pozos CAS 14 (r) (h) y CAS 15 (r) (h), los cuales en mayo alcanzaron una producción promedio de 210 barriles por día y 538 barriles por día, respectivamente.

No todos los viejos pozos pueden ser candidatos a un reingreso y por ello se requiere de un estudio previo para analizar su estado. Durante el 2018, los re entry se realizaron con el objetivo de profundizar los pozos existentes para poder luego realizar ramas laterales con destino a Vaca Muerta, las cuales alcanzaron en un caso los 1.000 metros y en el otro los 1.500 metros de extensión.

“Un re entry puede tener distintos objetivos, desde abrir una nueva zona en una columna ya perforada, profundizar un pozo existente o realizar una rama lateral”, explicaron desde el organismo provincial y detallaron que en el caso de la firma Capex se está realizando un programa de reingresos para profundizar sus propios pozos a razón de 400 a 500 metros para dar con los recursos no convencionales pero no de Vaca Muerta, sino de la formación Molles Orgánico.

Desde la subsecretaría de Hidrocarburos de Neuquén detallaron que el primer paso necesario para definir si un viejo pozo es candidato a un re entry es que no tenga producción, luego se requiere estudiar la integralidad de todo el pozo y de sus tubing y casing.

El segundo factor clave es el diámetros de los tubings pues si son menores a las 7 pulgadas no sólo las herramientas necesarias para realizar el reingreso son mucho más costosas, sino que además la producción futura se verá limitada por el nuevo diámetro del tubing que necesariamente deberá ser menor.

Cuando un pozo es buen candidato se requiere estudiar luego la zona donde se va a intervenir, por ejemplo con una rama horizontal, pues para ello se requiere chequear que la cementación esté en óptimas condiciones para evitar pérdidas de fluidos.

Pero el factor determinante a la hora de definir si se avanza o no en un re entry es la ecuación económica y según comentaron desde Hidrocarburos de Neuquén “de momento es caro pero puede que con el tiempo se vayan bajando los costos y sea una buena alternativa. Lo concreto es que estamos recibiendo más pedidos que los que hubo en los últimos años”.