En China buscan garantizar el suministro de gas y carbón antes de ola de frío

Se espera que la demanda de gas natural aumente ya que se pronostica que una ola de frío afectará a grandes franjas de las regiones central, norte y este del país, provocando un descenso de la temperatura de hasta 10-12 grados.

El planificador económico central de China, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC, por sus siglas en inglés), pidió a las empresas que intensifiquen las importaciones de gas natural licuado (GNL) y carbón térmico para garantizar el suministro de energía antes de una esperada ola de frío.

Se espera que la demanda de gas natural, un combustible de calefacción clave para el invierno boreal en el norte de China, aumente, ya que se pronostica que una ola de frío a partir del lunes que afectará a grandes franjas de las regiones central, norte y este del país, provocando un descenso de las temperaturas de hasta 10-12 grados.

Además de aumentar las importaciones de GNL, que ya alcanzaron un récord en noviembre, la reciente puesta en marcha de una extensión del gasoducto del proyecto Power of Siberia está bombeando 10 millones de metros cúbicos adicionales de gas ruso por día, dijo la NDRC.

La reanudación de una terminal receptora de gas afectada por un incendio en la provincia sureña de Guangxi también impulsará los suministros del combustible importado.

Los depósitos de gas subterráneos y los tanques de GNL a lo largo de la costa este tenían hasta el 24 de diciembre cerca de 10 mil millones de metros cúbicos de gas, o unos 70 días de cobertura, dijo la agencia.

Para hacer frente a la creciente necesidad de generación de energía en medio de la ola de frío, la agencia instó a las principales regiones productoras de carbón como Shanxi y Mongolia Interior a expandir la minería y también pidió que se priorice el transporte ferroviario de carbón.

China ha informado de escasez de energía en las provincias de Hunan, Jiangxi y Zhejiang desde principios de diciembre, ya que una sólida recuperación económica, el clima frío y los cuellos de botella en el suministro de energías renovables llevaron las cargas de energía a niveles casi récord.

En las últimas semanas, el consumo de energía ha crecido un 11% respecto al año anterior y las cargas de energía en 20 redes provinciales han aumentado a un ritmo de dos dígitos.