Murió Oscar Vicente, una figura clave de la industria petrolera

A los 81 años, falleció hoy el empresario Oscar Vicente, una de las figuras clave de los últimos 30 años de la industria petrolera. Dueño de un perfil casi único dentro de los grandes hombres de negocio de la Argentina, nació en 1938 en Cañuelas y sorteó una infancia cargada de dificultades: recorría a caballo 12 kilómetros por día para ir a la escuela.

En 1966 se acercó a la industria petrolera cuando ingresó al área de operaciones de perforación, terminación y reparación de pozos de YPF y, cuatro años más tarde, pegaría el gran salto de su carrera cuando ingresó a Pérez Companc. En 1978 alcanzó el cargo de Superintendente de Operaciones de Campo a Gerente General, en 1982 fue vicepresidente; en 1997 llegó a CEO y a vicepresidente del directorio cuatro años después.

Vicente fue hombre de confianza de Gregorio Pérez Companc y clave en la expansión de sus empresas de energía hasta transformarlas en una de las más importantes del país. Aunque siempre cultivó un perfil bajo, fue la cara de la empresa.

Luego de que Pérez Companc vendiera sus activos energéticos a Petrobras, en 2003, se desempeñó como Director de Petrobras Energía y de Petrobras Participaciones hasta abril de 2006. Luego mantuvo el cargo de Vicepresidente Ejecutivo de Petrolera Entre Lomas, que hasta 2003 se denominaba Petrolera Pérez Companc y que actualmente controla accionariamente Pampa Energía.

Vicente no sólo se dedicó a los negocios de la compañía sino que también se convirtió en uno de los hombres clave de la industria al convertirse en presidente de la Cámara de Empresas Petroleras Argentinas (CEPA), entidad que agrupaba en los 80 a las contratistas de YPF y que tuvo una activa vida política.

Vicente pesaba con fuerza en el gremialismo empresario: fue el primer Presidente de la Cámara de Empresas Productoras de Hidrocarburos; en 1992 fue cofundador del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (C.E.A.D.S.), donde ejerció el cargo de Presidente hasta principios de 2000. Además, fue el primer presidente de la poderosa Asociación Empresaria Argentina (AEA), y, obviamente, era el titular del selecto Club del Petróleo.