El Brent cayó por debajo de los 50 dólares y cede la presión sobre precio local de combustibles

El precio de petróleo Brent cedió ayer un 2,23% y cerró por debajo de los 50 dólares el barril, barrera que no sobrepasaba desde julio de 2017, una situación que afecta a las petroleras pero que en el país le resta presión al precio de los combustibles que a este nivel se encuentran en un virtual valor de equilibrio.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa y para la industria argentina, concluyó la jornada en el International Exchange Futures a 49,99 dólares el barril para entrega en mayo un descenso de 1,14 dólares respecto a la última negociación, cuando cerró en 51,13 dólares.

El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) también cerró en baja al ceder 1,9 %, situando el barril en 45,90 dólares en el mercado de Nueva York

Este descenso de precios que se viene registrando en las últimas semanas a la par que avanza el temor global por el avance del coronavirus y sus efectos en la oferta y demanda de la economía mundial, tiene también su efecto en el mercado argentino y en particular como variable del cálculo de precios de los combustibles.

Es que las petroleras locales estimaban a principios de febrero -cuando comenzó el proceso a la baja del crudo- que la brecha de precios entre sus cálculos para la fijación de precios y lo que podían trasladar a surtidores era del 10%, o incluso el 15% de acuerdo el volumen de negocios de cada compañía.

Con este nuevo escenario, las petroleras más grandes coinciden que “la brecha se licuó con la baja del crudo, o a lo sumo para alguna compañía estará en torno al 5% de desfasaje”, lo que descomprime la presión en momentos en que el sector mantiene un informal congelamiento de precios.

“Con el crudo a la baja, la estabilidad del dólar de los últimos meses, la postergación de la carga impositiva que sostiene el gobierno y el congelamiento del precio de los biocombustibles se puede decir que la brecha se licuó”, explicó alto directivo de una de las grandes petroleras que dominan el mercado de combustibles.

Con estos indicadores, las fuentes admitieron que un eventual descongelamiento de precios que el Gobierno nacional impulsa a través de YPF, sería mucho menos traumática de concretar de lo que se pensaba meses atrás cuando asumió la nueva gestión.

El problema de la brecha de precios para las empresas se profundizó a partir de que el presidente Mauricio Macri dispuso congelar el precio de comercialización local del crudo y de los combustibles en surtidores, no así en el segmento mayorista.

Ese atraso inicial se fue salvando con aumentos sucesivos en torno al 5% que se concretaron hasta la asunción del presidente Alberto Fernández, quien a comienzos de enero frenó otro incremento similar que tenía en carpeta la estatal YPF, lo que manifestó su decisión de no sumar presión a la inflación.

A principios de febrero, la cotización del Brent sufrió una primera caída, aunque se recuperó durante algunos días hasta sobrepasar los 59 dólares por barril a mediados de mes.