Las proyecciones de una débil demanda mundial hacen caer el precio del crudo

La cotización del barril de Brent tuvo una leve caída después de una reunión de la OPEP+ donde se analizó una recuperación de la demanda más lenta de lo anticipado.

Los precios del barril de petróleo registraron ayer leves bajas luego de que la segunda ola de coronavirus golpeara a Europa con nuevos confinamientos, y tras una reunión ministerial de la OPEP y sus aliados en la que se previó una recuperación de la demanda más lenta de lo anticipado.

El barril de la variedad WTI bajó suavemente 0,1% para cerrar en 40,80 dólares mientras que el tipo Brent cayó 0,7% a 42,60 dólares.

El ministro de energía saudí, el príncipe Abdulaziz bin Salman, exhortó a la OPEP+ a seguir de cerca la evolución de la pandemia de covid-19 y a estar preparados para cualquier cambio en la situación.

En tanto, el ministro de Energía de Rusia, Alexander Novak, sostuvo que “el virus ha causado daños enormes a muchos sectores de la economía, incluido el petrolero. Vemos lo difícil que es la recuperación de la demanda y ahora el proceso se ha ralentizado”.

La OPEP+ aplica actualmente un recorte de producción de 7,7 millones de barriles diarios y su plan es reducirlo a 5,7 millones de barriles diarios, a partir de enero, aunque algunos analistas han advertido que el nivel de la demanda no permite producir más bombeo y se debería retrasar esa rebaja.

No obstante, el comité técnico que se reunió hoy no tiene poder de decisión y esa cuestión probablemente tendrá que esperar al encuentro ordinario de la OPEP+ el 1 de diciembre.

En el mercado influyó hoy a la baja también el dato del crecimiento del PIB en China en el tercer trimestre, del 4,9 %, por debajo de lo esperado, lo que hace entrever menos “apetito por comprar crudo”, agregó el experto.

Por otra parte, sigue preocupando el aumento de casos de Coronavirus en todo el mundo, ya 40 millones de infectados, y 1,1 millón de fallecidos, según la Universidad Johns Hopkins.

En Europa, más países están reimponiendo confinamientos y restricciones a la movilidad para contener la segunda ola, lo que seguramente va a suponer un golpe a la demanda, que previamente se proyectaba que sería ya fuerte para estas fechas del año.